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dimanche 2 mars 2008

Explotará un nuevo escándalo en el Caso Antonini



ARTICULO

Uno de los procesados por el Caso Antonini en Miami estaría implicado además en el lavado de dinero. Según reseña hoy la columna “Exclusivas de Ultima Página” de Quinto Día, la DEA habría investigado sus operaciones financieras y el nuevo escándalo estaría a punto de estallar.

Extraído de la citada columna:

CASO DEL MALETÍN. No se extrañen si en pocos días -si es que no estalla hoy- se conozca un nuevo escándalo en el caso del maletín, que mantiene presos a varios empresarios en Miami. Esta vez el ingrediente lo pondrá la DEA, que investigó las operaciones financieras entre 1999 y 2001 que habría realizado desde San Cristóbal uno de los procesados por los 800 mil dólares. Si llegaran a comprobarle ese lavado de dólares y no debe vincularse necesariamente a drogas, el culpable agregaría otros 15 años de cárcel a los 10 que prevé el primer delito. Las cosas se ponen muy “duran”. Tendrán que identificar los destinatarios de las transacciones…

jeudi 21 février 2008

En el juicio por Antonini y la valija se va a hablar de la Argentina



ARTICULO

Creen que en el tribunal se dirá que el dinero estaba destinado a la campaña de Cristina.

Por: Ana Baron
Fuente: WASHINGTON CORRESPONSAL

En una de las primeras audiencias en la Corte de Miami, el fiscal Tom Mulvihill dijo que los 800.000 dólares que Antonini Wilson intentó ingresar en Argentina eran para financiar la campaña electoral de Cristina Kirchner. El FBI reveló en una declaración jurada que quien le dijo a Antonini que el dinero era para la entonces candidata argentina fue uno de los detenidos, Franklin Durán. Esa declaración jurada es parte de la acusación formal hecha a los cuatro detenidos el 28 de diciembre. Desde entonces, el fiscal no ha vuelto a tocar el tema, lo que, según dicen, facilitó el acercamiento entre Argentina y EE.UU.

Esta semana, sin embargo, el tema fue reflotado por Neil Schuster, defensor de otro de los acusados, Carlos Kaufman. Al pedir que se reconsidere la libertad condicional de su cliente, afirma que conspirar para encubrir que el dinero era para la campaña electoral argentina no es una amenaza para la seguridad de la comunidad de Miami, razón por la que está en prisión. Schuster afirma que no hubo conspiración. Pero alega que si hubiera tenido lugar, haya sido delito que justifique que su cliente siga en prisión

¿Significa esto que el tema será uno de los ejes del juicio? ¿Deberá el fiscal probar que el dinero era para Cristina Kirchner, como dijo? Durante el diálogo con Clarín el pasado miércoles, Ed Shohat, defensor de otro de los acusados, Franklin Durán, explicó lo que se puede esperar a nivel legal.

-¿Intentará el fiscal probar que el dinero era para la campaña electoral de Cristina Kirchner?

-En la acusación la fiscalía dice que era para financiar la campaña electoral de un candidato argentino. Pero esto no es esencial. Creo, sin embargo que el tema se va a plantear. Supongo que el fiscal explicará para quién era el dinero cuando hable de las motivaciones de los acusados. -¿Intentará probarlo?

-No tiene que hacerlo, no hay un requerimiento legal que diga que tiene que probar cada uno de los datos de la acusación.

-¿Qué tiene que probar?

-La relación entre los acusados y el gobierno de Venezuela. Es lo único.

-La declaración jurada del FBI dice que quien dijo que el dinero era para la candidata Kirchner fue su cliente, Franklin Durán.

-Correcto. Alegan que Durán se lo dijo a Antonini.

-¿Es verdad?

-No lo puedo decir. Tendrá que esperar para saber eso.

-¿Pondrá el acento sobre este tema, como se dijo?

-No me gusta que se especule con mi estrategia en los diarios.

-Para Argentina esto es importante. Muchos piensan que si en mi país no hay una investigación seria o un juicio nunca sabremos cuál era el destino del dinero

-Correcto.

-Sostienen que el juicio de Miami no va a aportar las pruebas; que se podrá decir que el dinero era para la campaña de la actual Presidenta, pero que al no ser la cuestión principal del juicio, no sabremos si es verdad. El fiscal ya no habla más del tema. ¿Está de acuerdo con eso?

-Estoy de acuerdo en que no es la cuestión central del juicio de Miami. Pero no estoy de acuerdo con que el tema no se va a plantear: va a ser parte de este juicio.

-Entonces, ¿intentarán probarlo?

-No puedo especular con eso.

-El juicio se postergó porque ustedes no han recibido todavía las desgrabaciones de las conversaciones que tuvieron sus clientes con Antonini.

-Correcto, ni una sola.

-Ya han transcurrido casi cinco meses. ¿Cómo explica eso?

-La verdad, es un poco raro.

lundi 18 février 2008

Otro acusado dice en Miami que el dinero era para la campaña electoral



ARTICULO

Es el venezolano Kauffman. Lo afirma en un escrito para pedir su excarcelación.

Por: Ana Baron
Fuente: WASHINGTON. CORRESPONSAL

Uno de los detenidos en el caso de la valija en Miami, Carlos Kauffmann, presentó ayer un documento ante la Corte en el que pide la reconsideración de su excarcelación bajo fianza. Entre sus argumentos, dice que el haber conspirado para encubrir que el dinero que Antonini intentó ingresar en nuestro país "era para la campana electoral argentina" no representa ninguna amenaza para la comunidad de Miami.

De hecho, uno de los planteos que viene haciendo el fiscal Tom Mulvihill para que la Corte no le otorgue a Kauffman la libertad bajo fianza es que representa una amenaza para la comunidad.

Es la segunda vez que en el proceso se menciona que el dinero secuestrado al venezolano Guido Antonini Wilson iba a ser destinado a la campaña electoral argentina.

En el documento presentado ayer, el abogado defensor de Kauffman, Neil Schuster, acusa, sin embargo, a la Fiscalía de haber cambiado la argumentación que presentó inicialmente sobre que su cliente representa esa amenaza. En efecto, inicialmente Mulvihill argumentó que la liberación de Kauffmann podía representar un peligro para Antonini, ya que Kauffmann lo habría amenazado con que algo podría sucederle a sus hijos si no cooperaba para encubrir el origen y destino del dinero. De acuerdo al documento presentado por el agente del FBI que hizo la investigación, Michael Lasiawicki, la amenaza tuvo lugar el 23 de agosto del 2007, en una reunión en la que no sólo participaron Antonini y Kauffmann, sino también otros dos detenidos: Franklin Durán y Moisés Maionica.

Según Schuster, ahora la Fiscalía ha comenzado a argumentar que el peligro que representa su cliente para la comunidad deriva del cargo mismo que se le imputa, es decir el hecho de que "es un agente no registrado de un gobierno extranjero". Por ley, todos los agentes extranjeros deben registrarse en el Departamento de justicia para poder trabajar en Estados Unidos.

"Ciertamente, toda ofensa federal es seria. Pero el contexto del cargo también requiere escrutinio", dice textualmente el documento. "Primero los cargos de la conspiración hablan de un supuesto encubrimiento de una contribución presidencial venezolana en la Argentina. No apunta a un supuesto crimen en Estados Unidos, excepto el no haberse registrado. Se acusa al acusado de ser un agente no registrado extranjero".

"Aquí, ¿el no haberse registrado resulta un acto criminal con respecto a qué?", se pregunta Shuster y responde: "Existe el supuesto encubrimiento de la contribución para la campaña presidencial argentina en el Distrito Sur de Florida. Pero ese no es el tipo de crimen más grave que prevé el Bail Reform Act (ley que regula la libertad condicional) que requiere la detención".

Según Schuster, si Kauffmann se hubiera registrado como agente extranjero como requiere la ley nadie le hubiera prohibido realizar actividades relacionadas con la contribución a una campaña electoral extranjera, "actos que tienen muy poca relación con Estados Unidos y que no tienen un impacto sobre la seguridad de la comunidad de Miami".

Si bien el fiscal Mulvihill dijo inicialmente que el dinero era para la campana electoral de Cristina Kirchner, y en la acusación formal figura también este dato aunque sin mencionar el nombre del candidato o candidata presidencial, desde principios de enero la fiscalía no habla mas del asunto. El hecho de que los abogados defensores hayan comenzado a plantearlo indica, sin embargo, que el tema estará presente durante el juicio. Esto no significa que el fiscal deberá aportar pruebas relacionadas con el destino del dinero. Lo que el fiscal necesita probar es solamente si los acusados eran agente del gobierno de Venezuela o no.

mercredi 13 février 2008

Exigirán que Mulvihill venga a Venezuela a declarar sobre el valijagate



ARTICULO

Venezuela solicitará al gobierno de Estados Unidos interrogar a dos fiscales estadounidenses y a un agente del FBI que llevan el caso Antonini, según informó hoy la Fiscalía General de la República.

La Fiscalía General dijo el martes en un comunicado que próximamente enviará una “carta rogatoria” a Estados Unidos para que tres funcionarios estadounidenses se trasladen a Venezuela, y “declaren sobre el conocimiento que tienen en relación con la maleta”.

El Ministerio Público informó que pedirá interrogar específicamente al fiscal general de Miami, Alexander Acosta; al fiscal del caso, Tom Mulvihill; y al agente especial del FBI, Michael J. Lasiewcki.

Venezuela realizará la solicitud basada un convenio internacional sobre asistencia mutua en materia penal, refiere el comunicado.

Las autoridades judiciales venezolanas enviaron en enero a Estados Unidos una primera rogatoria para solicitar las declaraciones que rindió en una Corte de ese país el abogado venezolano Moisés Maionica, que se declaró culpable de tratar de encubrir el origen de los 800.000 dólares.

Venezuela también pidió el expediente que involucra a los empresarios Franklin Durán y Carlos Kauffmann, quienes se encuentran detenidos desde diciembre pasado en una cárcel de Florida acusados de actuar como agentes ilegales para presionar a Antonini Wilson.

Entre las pruebas contra los hombres se encuentra una grabación del FBI a conversaciones entre algunos de estos hombres que presuntamente intentaban ocultar la fuente de los cerca de 800.000 dólares que fueron llevados en agosto pasado en una maleta hacia Argentina desde Caracas por Antonini Wilson.

El empresario venezolano-estadounidense Guido Antonini no está acusado en el caso, y ha afirmado a través de su abogados que cooperará con la investigación que llevan a cabo las autoridades argentinas.

lundi 11 février 2008

Foto de Antonini en Cuba



EL otro Moises Maionica

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El abogado organizó la coartada del Gobierno en el caso del maletín decomisado en Argentina
Después de venderle las máquinas captahuellas al CNE, su estilo de vida cambió para siempre. "Mi hijo es el tonto útil", refuta Moisés Maionica padre

La última calada que le da al cigarrillo es muy profunda. Con el dedo índice golpea el borde superior de la colilla y las cenizas caen en un recipiente de cristal. Moisés Maionica aplasta el filtro contra el fondo del vidrio, pero justo antes decide formar una colina con los residuos en la esquina del cenicero. Es un profundo ademán de tristeza. Es el mismo gesto que tiene en la foto que le tomaron en la Corte Federal de Miami, a la salida de una de las audiencias del juicio que se le sigue a tres venezolanos y un uruguayo por actuar como agentes del gobierno del presidente Hugo Chávez en Estados Unidos sin autorización de ese país.

Uno de los detenidos es su hijo homónimo, de 36 años de edad, el mayor de sus descendientes. Nacido el 12 de diciembre de 1971, en Caracas, Moisés Maionica Pajovic pertenece a una familia de raíces italianas y serbias. Sus ancestros paternos llegaron a Venezuela en 1957, aventados por la crisis económica de la posguerra en Italia. "Nos vinimos todos. Mis abuelos, mis padres, mis tíos con sus esposas y mis primos. Éramos en total 19 personas cuando desembarcamos acá. Vendimos todo. Llegamos para quedarnos", evoca Maionica padre.

Venían con la idea de construir en un país con todo por hacer, pero la crisis política que siguió a la caída de Marcos Pérez Jiménez los dejó al borde del abismo. Quebrados, con poco dinero en los bolsillos, el grupo familiar también tuvo que enfrentar el contratiempo de la muerte del padre de Moisés Maionica. Un cáncer fulminante lo consumió cuando apenas se asentaban en Venezuela. Ese deceso condicionaría toda la existencia de la familia. La madre de Moisés, que había estudiado Letras en su Trieste natal, se empleó en el Banco Francés Italiano, donde trabajó por más de 20 años hasta que se jubiló en 1983.

Moisés consiguió un empleo como mensajero en una agencia de viajes. Tenía 16 años de edad.

Mudanzas constantes.

Moisés padre desarrolló una carrera en el mundo financiero. Al mismo tiempo procuró forjarse un futuro como empresario.

Fundó algunas compañías como Fibrasol, dedicada a la fabricación de muebles de fibra de vidrio, se convirtió en socio de otras e inició a sus hijos en los secretos de la libre empresa. Su primogénito parece haber heredado esa pasión, a juzgar por los bienes que hoy posee y las buenas relaciones comerciales que se procuró luego de recibirse como abogado en la Universidad Santa María. Pero cuando cursaba el bachillerato en el colegio Calasanz de Valencia, entonces dirigido por Maribel Cravino, no destacaba entre sus compañeros por su vena de negociante.

Era un nombre más de la lista, el tipo alto y grueso del apellido raro en una institución que a mediados de 1980 sobresalía tanto por la presencia de hijos de inmigrantes europeos como por su sólida formación católica. Moisés Maionica Pajovic parecía, en todo caso, un adolescente interesado en hacer amigos y culminar con éxito sus estudios. "Lo conocí a finales de los ochenta. Era un tipo de clase media, normal.

Correcto y estudioso.

Se había mudado desde Barquisimeto", recuerda un compañero de estudios.

"No era un hombre de fútbol", afirma el profesor Raúl Stanich. "Es más, me costó recordarlo. Cuando estalló el escándalo de la valija lo buscamos entre la lista de egresados a instancias de una secretaria quien sí lo recordaba. Y allí me vino a la mente. Era catire. No tuve mucha relación con él", agrega el docente.

Aunque el nombre de Maionica Pajovic no está en la placa que los egresados entregan al colegio, su rostro sí destaca en la foto de los salientes del bachillerato. La duda sobre el verdadero sitio donde se recibió de bachiller parece razonable, porque los Maionica Pajovic se mudaban de ciudad cada vez que el jefe de la familia era ascendido o cambiaba de trabajo. "Moisés sí se graduó en el Calasanz", afirma su padre. A principios de los noventa, en cualquier caso, había culminado la secundaria. Con el cambio de década se mudó a casa de su abuela en la urbanización La Trinidad, de Caracas, en una zona de quintas desangeladas y más bien modestas. Sus vecinos alquilaban habitaciones a estudiantes de la provincia.

La referencia viene al caso porque Moisés Maionica Pajovic nunca se comportó como el niño rico de la cuadra. Ninguno de los estudiantes universitarios que lo conoció por aquellos días recuerda excesos y demostraciones de poder apoyadas en el dinero y las influencias de su padre. Evocan, por el contrario, una juventud austera y sin lujos. "Como no le alcanzaba la mesada, decidió trabajar de día y estudiar de noche. Yo le compré su primer carro, un Volskwagen de segunda mano, cuando aprobó el primer año de la carrera. Al poco tiempo lo chocó llevando a un amigo hacia su casa. Lo castigué durante seis meses por manejar a exceso de velocidad. Después le compré un Corolla usado", evoca Maionica padre.

Durante el primer año de su carrera universitaria trabajó en el departamento legal del Banco Latino. Más tarde laboró en la Fiscalía General de la República como pasante. No duró mucho tiempo en ambos lugares. "En la Fiscalía ni siquiera le pagaron las prestaciones. La cuarta república se portó tan mal como la quinta", reflexiona Maionica padre. Sólo cuando fue contratado en la consultoría jurídica de Adriática de Seguros consiguió la estabilidad que buscaba. Su jefe fue Giovanni Di Venere.

Hicieron tan buen equipo que cuando Di Venere renunció a la compañía aseguradora le propuso fundar un bufete.

Era la consecuencia de las habilidades que Maionica Pajovic había demostrado como abogado. No sólo era apreciado por sus colegas más experimentados. Mucho antes, cuando aún estudiaba el pregrado en la Universidad Santa María, captó la atención del internacionalista Ítalo Luongo, con quien se inició en el conocimiento del derecho mercantil.

"Era muy buen estudiante, de esos tipos que al salir de clases conversaba conmigo sobre asuntos relacionados con el ejercicio profesional. En el aula sus preguntas giraban en torno al manejo de los negocios desde el punto de vista del Derecho", agrega.

Amigos de toda la vida.

A la sociedad con Di Venere también se unieron los amigos que Moisés Maionica Pajovic cultivó en la universidad: Rafael Balestrini, Marlon Ribeiro, Nicolás Rossini y Gitsel Jelambi, con quien contrajo matrimonio. La suma de todas esas capacidades integró un equipo que hizo del derecho corporativo y la propiedad intelectual una de sus especialidades.

Pronto consiguieron buenos clientes.

"Todos ayudamos a que ese bufete creciera. Durante el Gobierno de Rafael Caldera fui presidente de la Junta Liquidadora del Fondo Nacional de Desarrollo Urbano. El bufete de mi hijo manejó pequeños casos relacionados con Fondur. Un tío de Marlon Ribeiro es dueño de una empresa de transporte terrestre de pasajeros. Gitsel trabajó en una cadena de supermercados que luego se convirtió en cliente de la firma. Así se dieron a conocer", asegura Maionica padre.

En los archivos del Tribunal Supremo de Justicia, la firma Di Venere, Maionica, Rossini, Jelambi, Balestrini Ribeiro y asociados representó a Supermercados Unicasa en demandas relacionadas con las convenciones colectivas de trabajo.

Otro de los clientes fue la empresa chino-estadounidense Cogent Systems. En el primer semestre de 2004, Moisés Maionica visitaba con frecuencia la sede del Consejo Nacional Electoral. La compañía estaba pujando por el jugoso contrato que el Estado venezolano destinaría a un sistema de identificación biométrico de electores. Por aquellos días, la directiva encabezada por Francisco Carrasquero buscaba la manera de modernizar el sistema de votación, pese a las críticas de la oposición, que denunciaba un plan para modificar y retardar la mecánica del sufragio. "Un día Jorge Rodríguez se apareció con una máquina captahuella en el directorio ponderando sus bondades. Casualmente fue a su regreso de un viaje a México.

Hasta ese día yo no sabía nada de un plan para adquirir ese sistema. Por supuesto, al igual que ocurrió con los terminales touch screen, me pronuncié en contra", evoca Ezequiel Zamora, ex vicepresidente del Consejo Nacional Electoral.

Cogent System obtuvo por el contrato 53.950.000 millones de dólares. A partir de entonces, los activos de Maionica comenzaron a incrementarse.

En los registros inmobiliarios de Florida consta que adquirió una vivienda el 27 de septiembre de 2006 por un monto de 589.000 dólares en Weston.

Con la crisis inmobiliaria la casa se ha depreciado. Ahora vale 506.540 dólares.

Al mismo tiempo, comenzó a privilegiar el contacto con hombres de poder. "A veces Jorge Rodríguez y él almorzaban juntos en sus respectivas casas. Eran muy amigos", confía alguien que conoció de primera mano esa estrecha relación.

Las nuevas amistades lo distanciaron de sus amigos de siempre. Hace año y medio Di Venere y Balestrini abandonaron la firma. "Estoy sorprendido por lo que ha ocurrido con Moisés. No quisiera entrar en detalle sobre las razones que motivaron mi separación", señaló Di Venere. Tal vez sus nuevas ocupaciones lo apartaron de quienes lo frecuentaban cuando era un bachiller recién llegado a Caracas.

Si antes tenía que lidiar con las limitaciones de la vida estudiantil, ahora disfrutaba del estatus de los poderosos. Se codeaba con grandes empresarios y banqueros. En 2005 fue director principal de Corp Banca mientras Hernán Santamaría era el presidente de la institución. Su nombre aparece al pie del balance general de publicación presentado el 30 de septiembre de ese año. "Estuvo poco tiempo entre nosotros. La Superintendencia de Bancos no ratificó su nombramiento porque no tenía experiencia en el mundo financiero Era un tipo callado, que escuchaba mucho y hablaba sólo lo necesario. Recuerdo que en una sesión se despidió de nosotros. Y no lo vi más", asegura uno de los miembros de la junta directiva.

Ese ascenso coincidió con la diversificación de sus intereses comerciales. Compró junto con otros socios 0,62% de las acciones del diario El Nacional cuando el rotativo decidió hacer una oferta de 45% de sus acciones. Sus relaciones comerciales fomentaron toda clase de especulaciones.

En esta hora aciaga para la familia sólo su padre alza la voz.

"Es cierto que tiene todas esas propiedades, pero también le debe dinero al banco. Mi hijo es el tonto útil de esta historia", concluye.

jeudi 7 février 2008

Asistente de alto oficial de Pdvsa subió maleta decomisada a Antonini en Argentina


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La confesión de Moisés Maiónica dice que éste le había comunicado al hombre de la maleta que la petrolera venezolana se haría cargo de sus gastos penales y financieros tras el incidente ocurrido en Buenos Aires.

La base factual de la confesión que Moisés Maiónica hiciera este viernes confirmó una reunión que éste mantuvo con Guido Antonini Wilson y Franklin Durán el 27 de agosto pasado en un restaurante en Fort Lauderdale, Florida.

Durante la conversación, Durán reveló al hombre de la valija el destino del dinero que le había sido decomisado en el Aeropuerto Jorge Newberry de Buenos Aires, además de haber identificado a un asistente de un oficial de alto nivel de Pdvsa quien se habría encargado de llevar el dinero hasta la aeronave que partió hacia Argentina.

En ese vuelo, alquilado por funcionarios de la empresa estatal Enarsa del país sureño, también estuvo presente una comitiva de la petrolera criolla.

En una entrevista anterior, Maiónica había comunicado a Antonini Wilson que Pdvsa se haría cargo de todos los gastos financieros y penales que serían acarreados por el empresario tras el decomiso de 800.000 dólares e Buenos Aieres.
Este viernes Maionica se declaró culpable de haber entrado a territorio estadounidense como agente de Venezuela sin autorización de la Fiscalía General de ese país.

El mismo organismo aseguró que Antonini desconocía que había 800.000 dólares en la valija, "ya que el maletín pertenecía a otro de los pasajeros".

mardi 5 février 2008

LA DEA CONFISCA JET EJECUTIVO DE "EMPRESARIO BOLIVIANO"



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LA DEA CONFISCA JET EJECUTIVO DE "EMPRESARIO BOLIVIANO" COPROPIETARIO DEL CONGLOMERADO AGROINDUSTRIAL QUE SOSTIENE PROGRAMAS ALIMENTARIOS DE CHAVEZ

La Agencia de Lucha contra las Drogas (DEA) confiscó un jet ejecutivo a un próspero ‘‘empresario bolivariano" copropietario del conglomerado agroindustrial que sostiene en buena parte los programa alimentarios subvencionados del gobierno del presidente Hugo Chávez.


Según el informe de confiscación, conocido por El Nuevo Herald, el empresario Ricardo Fernández Barruecos burló normas federales al registrar el avión, un Raytheon Hawker 800 modelo 1981, en Estados Unidos.

Aunque se abstuvo de revelar toda los detalles de la investigación, el agente de la DEA Terry Frankhauser, escribió en la orden de confiscación que existen individuos que participan en actividades ilegales usando frecuentemente identidades ficticias o corporaciones de responsabilidad limitada para registrar sus aviones.

Estas personas, agregó el agente, utilizan la matrícula "N´´ de Estados Unidos en los aviones dado que estas son sometidas a menos pesquisas en los aeropuertos, lo cual "le permite a los propietarios extranjeros usar la aeronave para traficar con drogas, armas o dinero en efectivo´´.

El Nuevo Herald hizo varias llamadas a la oficina de Fernández en Caracas para conocer su versión, pero el empresario no respondió. Su secretaria afirmó que se encontraba en Argentina. El avión fue confiscado el pasado 17 de mayo luego de aterrizar en el aeropuerto de Fort Lauderdale procedente de Venezuela. Frankhauser interrogó a la esposa de Fernández, Daniela Steppa Martín, quien iba a bordo de la aeronave a fin de establecer la propiedad de la misma y la ciudadanía de los dueños. Fernández Barruecos, de 42 años, es director de Industria Venezolana Maicera Pronutricos, más conocida como Proarepa.

Es considerado uno de los principales "empresarios bolivarianos´ ´ del país, parte de un grupo de comerciantes, industriales y banqueros fieles al gobierno de Chávez que han amasado en los últimos cinco años grandes fortunas gracias a los contratos y créditos concedidos por el gobierno a sus empresa.

De acuerdo con reportes de la prensa venezolana, Proarepa fue fundamental en el abastecimiento de alimentos a la población durante el paro patronal del 2002 contra Chávez. Desde entonces se convirtió en la principal firma proveedora de harina de maíz precocido, granos y otros alimentos a programas populares de distribución de alimentos a bajos precios subvencionados por el gobierno.

De acuerdo con el documento radicado en la corte federal de Miami, los hechos ocurrieron así: El 5 de septiembre del 2006 la sociedad American Food Grain (AFG) compró el avión de matrícula N7000 SA. AFG es una sociedad registrada en el estado de Delaware y en cuya junta figuran como directores Fernández, Arturo Minarro y como secretario Wladimir Abad. Ninguno de ellos tiene ciudadanía estadounidense.

De acuerdo con la ley, para comprar una aeronave y mantenerla con matrícula de EEUU, el comprador debe ser ciudadano estadounidense o integrar una compañía de este país en la que dos tercios de los propietarios sean estadounidenses. Un representante de la compañía de titulación que tramitó los documentos de transferencia del avión, afirmó al agente de la DEA que advirtió a Minarro que no podía registrar el avión con matrícula estadounidense por cuanto ninguno de los socios tenía ciudadanía.

Le explicó que solo había tres formas de eludir ese requisito: "mentir´´ sobre la ciudadanía; registrar el avión bajo el nombre de una compañía fidecomisaria o buscar un ciudadano estadounidense que registrara la aeronave.

Según el empleado, Minarro respondió que no usarían la firma fidecomisaria por razones de costos y registró el avión bajo el nombre de AFG antes de terminar el proceso de compraventa.
El Nuevo Herald dejó varios mensajes en el teléfono que Minarro tiene registrado en una página de internet. En los registros de la corte federal de Miami no figura aún el nombre del abogado de la parte afectada con la confiscación.


Lea el reportaje aparecido en el Nuevo Herald

Confiscan avión a ``empresario bolivariano´ ´
GERARDO REYES
El Nuevo Herald

La Agencia de Lucha contra las Drogas (DEA) confiscó un jet ejecutivo a un próspero ´´empresario bolivariano´ ´ copropietario de un conglomerado agroindustrial que sostiene en buena parte los programas alimentarios subvencionados del gobierno del presidente Hugo Chávez.

Según el informe de confiscación, conocido por El Nuevo Herald, el empresario Ricardo Fernández Barruecos burló normas federales al registrar con matrícula de EEUU el avión, un Raytheon Hawker 800 modelo 1981.
Aunque se abstuvo de revelar los detalles de la pesquisa, el agente de la DEA, Terry Frankhauser, escribió que existen individuos que participan en actividades ilegales usando identidades ficticias o corporaciones de responsabilidad limitada para registrar sus aviones.

Estas personas, agregó, utilizan la matrícula ´´N´´ de Estados Unidos dado que los aviones son sometidos a menos pesquisas, lo cual ``permite a los propietarios extranjeros usar la aeronave para traficar con drogas, armas o dinero en efectivo´´.

El Nuevo Herald hizo varias llamadas a la oficina de Fernández en Caracas, pero éste no respondió.
El avión, cuyo valor comercial es de unos $5 millones, fue confiscado el 17 de mayo tras aterrizar en el aeropuerto de Fort Lauderdale procedente de Venezuela.

Daniela Steppa Martín, esposa de Fernández, quien iba a bordo de la aeronave, confirmó al agente que Fernández no es estadounidense.
Fernández, de 42 años, es director de Industria Venezolana Maicera Pronutricos.

Es considerado uno de los principales ´´empresarios bolivarianos´ ´, un mote con el que se conoce a empresarios fieles a Chávez que han amasado grandes fortunas gracias a los contratos y créditos concedidos por el gobierno.
El conglomerado agroindustrial Proarepa, del cual Fernández es accionista, fue fundamental en el abastecimiento de alimentos a la población durante el paro patronal del 2002. Desde entonces se ha transformado en una fuerte empresa proveedora de harina de maíz precocido y otros productos a programas populares subvencionados por el gobierno.
De acuerdo con el documento radicado en la Corte Federal de Miami, los hechos ocurrieron así:

El 5 de septiembre del 2006 la sociedad American Food Grain (AFG) compró el avión de matrícula N7000SA. La AFG es una sociedad registrada en Delaware y en cuya junta figuran como directores Fernández, Arturo Minarro, y como secretario, Wladimir Abad (quien registró una dirección de Miami). Ninguno es ciudadano de EEUU.

Según la ley, para comprar una aeronave y mantenerla con matrícula de EEUU, el comprador debe ser ciudadano estadounidense o integrar una compañía en la que dos tercios de los propietarios sean ciudadanos de este país.
Un representante de la firma que tramitó los documentos de transferencia del avión, afirmó al agente de la DEA que advirtió a Minarro que no podía registrar el avión con matrícula ´´N´´ porque ninguno de los socios tenía la ciudadanía de EEUU.
Le dijo que había tres formas de superar ese obstáculo: ´´mentir´´ sobre la ciudadanía; registrar el avión bajo el nombre de una compañía fidecomisaria o que un ciudadano de EEUU la registrase.

Según el empleado, Minarro respondió que no usarían la firma fidecomisaria por razones de costos y registró el avión bajo el nombre de AFG.

samedi 2 février 2008

Jaime Bayly, el “hombre de la valija” y los sucesos de abril del 2002



ARTICULO

Jaime Bayly escribe hoy una columna en el diario Correo de Perú donde revela cuando conoció a Antonini en Miami en el 2002 y como “el hombre de la valija” le dijo que estaba conspirando contra Hugo Chávez. Un relato al estilo “Bayly”.

Fotos del banner y fotos internas: nuevas fotos de Antonini publicadas en el Blog Breaking News

Eran los primeros días del 2002, invierno en Key Biscayne, si podemos llamar invierno a unos días espléndidos, a pleno sol.

Yo vivía en una casa en la calle Caribbean, una casa amarilla, de un piso, una de las más antiguas de la isla. Estaba obsesionado con escribir una novela que titulé El huracán lleva tu nombre. Me pasaba la noche escribiendo, escuchando los maullidos de los gatos y los chispazos de las regaderas que se encendían automáticamente. Cuando me daba hambre, subía a la bicicleta y pedaleaba hasta el Seven Eleven.

Una noche, bajando de la bicicleta en el Seven Eleven, un hombre alto y obeso me dijo:
-¿Qué ha sido de tu vida, que ya no te veo en televisión?

Le conté que me había retirado de la televisión de Miami, dado que mi último programa había sido cancelado, los ejecutivos de esa cadena acusándome de ser “demasiado intelectual y marica para los mexicanos de California”.

El hombre apretó un botón que desactivó la alarma de su Mercedes del año, deportivo, color gris. Sentí que, al apretar ese botón, había experimentado una alegría rotunda, definitiva, una forma de alegría que siempre me sería esquiva.

Para mi sorpresa, me preguntó dónde vivía.

-En Caribbean road, cerca del Sonesta -le dije.
-Yo tengo un hotel al lado del Sonesta -me dijo.

-¿El Silver Sands? -pregunté.
-Es mío -dijo.

-Hombre, te felicito -dije.
-Te invito mañana para que veas unas cabañas frente al mar que te pueden interesar -me dijo.

Sacó su billetera y me dio su tarjeta.

-Llámame -me dijo-. Tienes que ver las cabañas frente al mar. Son del carajo. Enrique Iglesias viene de vez en cuando con sus amigas.

Luego subió a su auto. Miré la tarjeta. Decía: Guido Antonini Wilson.



Al día siguiente, lo llamé. No tenía ganas de verlo, pero me intrigaba conocer las cabañas en las que Enrique Iglesias hacía travesuras. Lo traté de Guido, un nombre extraño en cualquier caso. Me dijo que pasaría a buscarme al final de la tarde.

El señor Antonini vino a buscarme en un auto distinto del que había usado la noche anterior. Era un Mercedes grande, cuatro puertas, azul oscuro. Al subir, sentí ese olor a nuevo que conservan los autos recién salidos del concesionario.

Llegando al hotel, me condujo a su oficina. Se sentó en un escritorio y me dijo que ese hotel era de su mujer, de la familia de su mujer, pero que él lo administraba como si fuera suyo y yo era bienvenido cuando quisiera. No me quedó claro (esas cosas nunca quedan claras) si me estaba diciendo que no me cobraría en caso de que me quedase en su hotel.

Poco después caminamos hasta las cabañas con vista al mar. Quedé horrorizado con la decoración.

-Son perfectas para escribir -mentí.

Antes de irnos, le pregunté cuál era la cabaña en la que Enrique se escondía con sus amigas. Me llevó a la cabaña africana, atigrada, con pieles de animales y colmillos de elefantes, y dijo, señalando la cama:
-Aquí ha culeado Enrique Iglesias.

Luego añadió:
-Cuando quieras, puedes venir.
-Muchas gracias -dije.
-Para mí será un honor recibirte -dijo.

No quedó claro si el honor al que aludía me exoneraba de pagar por la cabaña.

Al subir a su auto, pensé que me llevaría a casa. Me equivoqué. Guido me dijo que su mujer estaba ansiosa por conocerme. No me preguntó si yo sentía ansias recíprocas.

Vivía en un departamento del Grand Bay, con todos los lujos previsibles. Recorrimos medio departamento sin que su mujer diese señales de vida. Al pasar por la cocina, una empleada dijo que la señora estaba en la lavandería. En efecto, allí mismo estaba. La señora Jacqueline era agradable y distinguida, aunque no necesariamente guapa. Me saludó con afecto distante, como quien saluda a alguien que inspira, a la vez, curiosidad y temor.

-No me pierdo tus programas -me dijo.

No sentí que estuviera ansiosa por conocerme. Sentí que estaba ansiosa por seguir ordenando la ropa con la maniática minuciosidad de una millonaria aburrida.

Guido me llevó a su biblioteca. Digo que era una biblioteca porque así la llamó él, no porque hubiese libros. Se sentó en su escritorio, me ofreció un trago, le dije que no bebía alcohol, puso cara de espanto, me invitó agua mineral y se sirvió un whisky.

Por fin hablamos de política.

Me dijo que Chávez era una desgracia, que había instaurado un régimen autoritario y corrupto, que los amigotes de Chávez estaban haciéndose muy ricos, que no se podía hacer dinero a no ser que fueras socio del régimen. Me contó que era amigo de Carlos Andrés Pérez, que hablaban a menudo, que Carlos Andrés estaba en Santo Domingo, pero venía con frecuencia a Miami. Le dije que conocía a Carlos Andrés, que lo había entrevistado el año 97 o 98. Cogió el teléfono, llamó a Carlos Andrés y le dijo que estaba conmigo. Me dio sus saludos. Le dijo que cuando viniera a Miami, teníamos que juntarnos los tres “para hablar de política”. Hablaron de cosas que no entendí y cortó.

Mi amigo Guido se sirvió otro trago y me dijo:
-Chávez no va a durar. Va a caer pronto. Lo vamos a tumbar.

Le dije que eso sería difícil, dado que los militares lo apoyaban y muchos de sus compañeros de promoción ocupaban puestos claves.
-Acuérdate de mí -insistió-. A Chávez lo tumbamos. Va a terminar en la cárcel.

Pensé que estaba fanfarroneando, que quería hacer alarde de su poder y sus conexiones.

Poco después me llevó a la cochera del edificio y me mostró su colección de autos de lujo: Hummers, Ferraris, Lamborghinis, Mercedes.

-Cuando quieras, te presto uno de estos para que lleves a tus hijas a Orlando -me sorprendió.
Yo le había contado que en pocos días llegarían mis hijas y nos iríamos a Disney.
-Muchas gracias, pero no me animo -le dije.

-Anda en la Hummer -insistió.
-¿Y si choco? -le dije.

-No pasa nada -dijo-. Todos están asegurados.
-Pero el seguro no te cubre si yo manejo -dije.

-No vas a chocar -dijo-. Y si chocas, decimos que yo estaba manejando.

Tras esa exhibición de su riqueza, el señor Antonini me llevó a mi vieja casa amarilla, construida en 1953.
-Llámame cuando lleguen tus hijas -me dijo.

Una semana después, mis hijas llegaron y les conté que había conocido a un extraño magnate venezolano que me había enseñado su colección de autos de lujo y me había ofrecido uno de ellos para irnos a Disney.
-No voy a llamarlo -dije.
-¡Estás loco! -me dijeron-. ¡Llámalo!

-¿Y si es un millonario tramposo perseguido por la justicia?
-¡No importa! ¡Llámalo!

A pesar de mis temores, lo llamé. No contestó. Dejé un mensaje. No llamó de vuelta. Llamé dos o tres veces más. Dejé mensajes. No llamó.

Unos meses después, en abril, leí que le habían dado un golpe a Chávez. Me acordé de mi amigo Guido, de sus enfáticas palabras:
-Chávez no va a durar. Lo vamos a tumbar.

Lo llamé para preguntarle qué estaba pasando en Caracas. No contestó.

No volví a verlo más, hasta una mañana, cinco años después, en que abrí un periódico en Buenos Aires y vi la foto de ese raro gordo bonachón, acusado de ser “el hombre de la valija”, el misterioso pasajero que llegó en un vuelo privado desde Caracas y quiso introducir ilegalmente un maletín con ochocientos mil dólares en efectivo.

Lo primero que pensé fue: Suerte que no me prestó su Hummer para ir a Disney.

Lo siguiente que me dije fue: ¿Pero este gordo no estaba conspirando contra Chávez?

Luego me imaginé a su esposa ordenando la ropa minuciosamente en la lavandería del apartamento de lujo, odiándolo en silencio.

Ese raro gordo bonachón
Jaime Bayly
El Correo - Perú

jeudi 31 janvier 2008

La "chica de la valija" será tapa de Playboy



ARTICULOS

María Luján Telpuk, la joven policía aeronáutica que se hizo conocida por incautar la valija con 800 mil dólares que intentó ingresar Antonini Wilson a la Argentina, será la chica de tapa de la revista Playboy de febrero.

“El tema de la valija cambió mi vida del día a la noche. Ahora puedo decir que soy un poquito conocida”, confesó Luján durante una entrevista a Clarín.com

Y reconoció que “gracias al escándalo surgieron varias cosas nuevas en mi vida que no me las hubiese imaginado jamás”. Entre ellas, hacer la producción de fotos para la revista del “conejito”, que tuvo en su portada a las diosas argentinas más codiciadas, y formar parte del casting de “Patinando por un sueño 2”.

“La gente de Playboy se contactó conmigo y me hizo la oferta de ser tapa de la revista. En un primer momento dije ‘ ni loca lo hago´ porque no me da el cuerpo”, admitió. Pero luego se arriesgó y ahora espera ansiosa la llegada de la publicación a los kioscos. “Es algo que no me imaginé jamás”.

Consultada acerca de cómo seguirá su vida luego de la aparición de la revista, Luján descartó dedicarse al teatro de revistas: “Nuca quise ser vedette y no lo seré jamás. No es tan fácil decir porque salí en Playboy voy a ser vedette”. Y deslizó que prefiere dedicarse a la actuación en TV

“Tengo mucho miedo que digan que la chica de la valija pasó de la honestidad total a ser un gato”, concluyó.

mardi 29 janvier 2008

Asistente de alto oficial de Pdvsa subió maleta decomisada a Antonini en Argentina



La confesión de Moisés Maiónica dice que éste le había comunicado al hombre de la maleta que la petrolera venezolana se haría cargo de sus gastos penales y financieros tras el incidente ocurrido en Buenos Aires.

La base factual de la confesión que Moisés Maiónica hiciera este viernes confirmó una reunión que éste mantuvo con Guido Antonini Wilson y Franklin Durán el 27 de agosto pasado en un restaurante en Fort Lauderdale, Florida.
Durante la conversación, Durán reveló al hombre de la valija el destino del dinero que le había sido decomisado en el Aeropuerto Jorge Newberry de Buenos Aires, además de haber identificado a un asistente de un oficial de alto nivel de Pdvsa quien se habría encargado de llevar el dinero hasta la aeronave que partió hacia Argentina.
En ese vuelo, alquilado por funcionarios de la empresa estatal Enarsa del país sureño, también estuvo presente una comitiva de la petrolera criolla.

En una entrevista anterior, Maiónica había comunicado a Antonini Wilson que Pdvsa se haría cargo de todos los gastos financieros y penales que serían acarreados por el empresario tras el decomiso de 800.000 dólares e Buenos Aieres.
Este viernes Maionica se declaró culpable de haber entrado a territorio estadounidense como agente de Venezuela sin autorización de la Fiscalía General de ese país.

El mismo organismo aseguró que Antonini desconocía que había 800.000 dólares en la valija, "ya que el maletín pertenecía a otro de los pasajeros".

samedi 26 janvier 2008

Nuevas fotos de Antonini Wilson

En exclusiva, NUEVAS fotos de Antonini Wilson disfrutando de la gran vida en la famosa carrera de carros GUMBALL 3000.

jeudi 24 janvier 2008

Las relaciones de Antonini Wilson pican y se extienden



ARTICULO

Al hacer una revisión de los registros de Florida se obtuvo más detalles de las empresas del venezolano-norteamericano Guido Alejandro Antonini Wilson. Posee un apartamento en el exclusivo condominio de Ocean Club, en Key Biscayne, dirección bajo la cual ha registrado en los últimos años una flota de automóviles de lujo.

Antonini, a quien se le decomisó una valija con 800 mil dólares el pasado sábado, al llegar a Buenos Aires junto a funcionarios de Pdvsa y la empresa argentina Enarsa, aparece junto a su socio Wladimir Abad en el registro de una empresa que tiene como sede una amplia y moderna casa de la avenida Mashta, de Key Biscayne, evaluada en $3 millones 960 mil con vista a uno de los canales del cayo, propiedad del empresario Venezolano Franklin Duran. Esta costosa propiedad gerenciada por Antonini Wilson desde hace varios anos, aparece como sede principal de múltiples empresas registradas por el mismo.

El gobierno norteamericano parece haber obviado el hecho de que esta propiedad estaba siendo administrada por Antonini Wilson, quien según la trascendencia de los hechos ha actuado como agente del gobierno venezolano (por definición en el titulo 18 USC 951 párrafo (d)(4)). Esta acción administrativa repercute en el titulo 18 articulo 951 y 351 del Código de Justicia Norteamericano.

Otra interrogante que se presenta, es la deuda de Antonini Wilson con Franklin Duran por una suma de $4 millones. Aparentemente esta situación motivo a la abogada Carolina Colin-Antonini a tomar múltiples contactos telefónicos con el empresario Venezolano Franklin Duran. El contenido de estas conversaciones aun se desconoce, pero deslumbra una realidad bastante entretejida, y lejos de las corroborantes hoy en día presentadas por las autoridades Norteamericanas.

Otro interesante detalle obtenido de los registros es que el nombre de Wladimir Abad coincide con el del secretario de American Food Grain (AFG), filial de un importante holding privado de Venezuela (Proarepa) propiedad de Sarkis Arslanian Beyloune y Ricardo Fernández Barrueco.

Proarepa se encargó de la distribución de alimentos durante el paro de 2002, tras lo cual ha firmado millonarios contratos para programas de alimentos subsidiados del presidente Chávez. En notas emanadas de la Dirección de Prensa del palacio de Miraflores se refieren a Proarepa como "compañía de capital privado que se ha sumado a esta misión (Mercal) para ofrecer alimentos de calidad y mejor precio al consumidor venezolano".

En junio de este mismo año Agencia de Lucha contra las Drogas (DEA) confiscó un jet de la empresa American Food Grain. El informe de confiscación, señala El Nuevo Herald, señala que el empresario Ricardo Fernández Barruecos burló normas federales al registrar el avión en Estados Unidos.

El nombre de Guido Antonini aparece además ligado a otras empresas del sur de Florida, tales como Venuz Supply Inc en Intertel Telecom y Techmilk Inc.

jeudi 17 janvier 2008

Para marzo postergan juicio por "valijagate"


ARTICULO

GERARDO REYES
El Nuevo Herald

Una jueza federal fijó para mediados de marzo el juicio contra los cuatro acusados de actuar clandestinamente en favor del gobierno de Venezuela para presionar a Guido Alejandro Antonini Wilson, detenido en Argentina con cientos de miles de dólares en una valija.

Horas antes, los abogados de los acusados tuvieron la oportunidad de conocer, de manos de la fiscalía, cientos de documentos en español que implicarían a sus clientes en una conspiración para ocultar el origen y destino de $800,000 que le fueron confiscados a Antonini a su llegada a un aeropuerto de Buenos Aires en agosto pasado.

Durante una audiencia celebrada ayer en presencia de los acusados, la fiscalía y la defensa estuvieron de acuerdo en que la traducción al inglés de los documentos y la transcripción de 48 cintas de audio y video que entregó la parte acusadora podría demorar por lo menos un mes, por lo que la jueza Joan A. Lenard señaló el inicio del juicio a partir del 17 de marzo.

De acuerdo con la acusación y el inventario de pruebas entregado la semana pasada, los documentos que los abogados defensores revisaron ayer podrían referirse a un supuesto montaje que los acusados tenían preparado para ocultar que el dinero salió de las arcas del gobierno venezolano con destino a una campaña política presidencial en Argentina.

Los acusados son los venezolanos Carlos Kauffmann, Franklin Durán y Moisés Maionica, y el empresario uruguayo Rodolfo Wanseele.

Mientras se definía la fecha del juicio, un magistrado federal negó una moción presentada por el abogado de Kauffmann, Jack Denaro, que exigía una nueva audiencia de formulación de cargos con el argumento de que su cliente fue representado en forma deficiente por su primer defensor.

El magistrado Robert L. Dube no ofreció argumentos en su decisión, la cual será apelada, según anunció Denaro.

Entre tanto, el diario argentino La Nación publicó en su edición de ayer una fotografía en la que aparece Antonini saliendo de un supermercado Costco de Fort Myers el domingo pasado.

La crónica afirma que una fuente de la familia confirmó que Antonini pasó el día en el apacible balneario del oeste de la Florida.

Antonini, quien está solicitado en extradición por Argentina, colaboró con agentes del FBI para hacer las grabaciones encubiertas de los acusados durante varias llamadas telefónicas y encuentros en distintos sitios del sur de la Florida.

mercredi 16 janvier 2008

Dos grupos pugnan por comprar Venoco a Durán y Kauffman



ARTICULO

Mientras Durán y Kauffman tratan de salir del “rollo” con el FBI, en Caracas dos grupos económicos luchan por adquirir la empresa Venoco. Hoy lo cuenta la sección Ultrasecretos del semanario “Quinto Día“.

Ahora resulta que Antonini es un fantasma que con todo y sus kilos, nadie vio entrar en un avión alquilado por la petrolera argentina cuando recibía el maletín que le entregó Uberti, quien a su vez lo había recibido de Uzcátegui, el hijo de uno de los ejecutivos de PDVSA. Ningún funcionario del gobierno lo vio entrar a la Casa Rosada y menos enterarse de que desde el aeropuerto habló con un importante jefe de Palacio en nombre del mismísimo Kirchner, según le habría hecho creer Uberti. Y tampoco lo avistaron cuando se fue a Uruguay y además el gordo que aparece en Montevideo con el Gobernador Yánez es un títere que la CIA le colgó a su lado para saber en que andaba este revolucionario por aquellas tierras del Sur. Pero me preguntarán quién es Uberti y, por lo que veo, será el que va a pagar los platos rotos de la pareja Botox. Él vino a Caracas a meterse en un negoción de autopista. No debemos olvidar que este hombre es experto en cobro de peajes. Y resulta que Uberti es el protegido de De Vido y De Vido es el señor de planificación de Kirchner, el hombre que dejó la Presidencia en nombre de la consorte Cristina.

En el primer decreto, Cristina ratificó a monsieur De Vido, a quien la prensa argentina señala como ligero de manos en pesos y dólares y además es muy buen planificador en eso de recogerle reales a la pareja y no precisamente con rifas o kinos ni vendiendo estampitas del Che Guevara. El pobre gordo Antonini debe estar arrepentido, sobre todo después que se enteró que un gobernador se fue en multitudinaria manifestación a la embajada gringa para santificar a los honestos y emprendedores empresarios que le construyeron el gigantesco aeropuerto en San Carlos con una infraestructura como el Kennedy para que aterricen y despeguen tres o cuatro avionetas, incluída la del mandatario regional o el Chupa dólares, cuando a mi tercio se le ocurra un Alo Presidente. Antonini, que a pesar de llevar para su gira un ñereñere de 800 mil dólares, no le reconocen su calidad de emprendedor como si de pronto recibir un maletín para pasarlo en la aduana no significara emprender una actividad empresarial riesgosa. Lo que sorprende es que ni Antonini ni los audaces emprendedores de Yánez no hayan cantado, por ahora, si hubo antes, y me dicen que sí, valijas milagrosas con el mismo destino.

Cristina, quien ahora sí quiere gobernar nuestros churupos, tiene mucha razón cuando con el acento apasionado de Evita se lanza contra el imperio para denunciarlos como los propios fospucos en eso de echar basura. Ella es Santa Cristina, como aquella esposa de mi General Perón, ahora reinvindicado de los centenares de crímenes y presos además del desastre económico del cual Argentina sólo pudo recuperarse gracias a los dólares de Venezuela. Por lo que dice el comandante hasta ahora le han entregado a Argentina cinco mil quinientos millones de dólares sin exigirle nada a cambio. En cambio a los venezolanos nos exigen que por una piche beca de Vuelvan Caras nos calemos 8 horas de discursos y regaños en El Poliedro. Cristina le lanza esas flores al venezolano y al pobre paraguayo naranjas chinas. Así son las cosas: dime cuanto traes en esa Maruja, o maletín moderno, y te daré mis amapuches.

Hoy en este 2008 el imperio debe estar muy nervioso porque de pronto Cristina se asocia con el sádico de Nicaragua para caerle a los gringos.

Antonini, ante tantas decepciones, les diría con mis maleta no cuentes.

Lucha por Venoco

Pero mientras Durán y Kauffman luchan en Miami por demostrar su inocencia en el delito de espionaje, en Caracas se desata la guerra de intereses para ponerse en la empresa de los ahora en desgracia empresarios. Dos grupos: uno financiero y otro de telecomunicaciones pugnan por apoderarse de VENOCO, emblema del ascenso mercantil de los dos personajes. A través de intermediarios, uno de ellos ha ofrecido ciento sesenta millones de dólares.

VENOCO fue adquirida por Kauffman y Durán en sesenta millones de dólares hace más de cuatro años.

La compra se hizo a los Boulton, que mantenían treinta y siete por ciento de las acciones, y a los herederos de Sosa Rodríguez, que eran dueños del treinta y cuatro por ciento. El resto eran acciones de Pedro Carmona y Pérez Recao. La empresa es hoy próspera con el doble de personal calificado. Durán y Kauffman creen que pueden salir de sus problemas en enero y han rechazado las ofertas. Ellos insisten en que son empresarios y no agentes del gobierno venezolano.

Durán negó que haya cambiado su declaración inicial y que hubiera confesado el origen de los dólares de Antonini y que lo publicado por un periódico de Caracas correspondía a una grabación vieja y sacada del contexto. Las grabaciones fueron autorizadas por Antonini, quien el 16 de agosto del 2007 llegó a un acuerdo con el FBI.

lundi 14 janvier 2008

La Nacion habló con Uzcátegui, hijo, a quien busca la Interpol



La Interpol busca a Diego Uzcátegui, ex-VicePresidente de PDVSA y a su hijo Daniel por el Caso Antonini: Argentina les reclama. El diario La Nación consiguió ayer hablar con Uzcátegui hijo. Esto fue lo que hablaron.

Este es el reportaje del diario argentino:

“La valija no era mía. ¡Claro que no!”, exclama del otro lado del teléfono Daniel Uzcátegui Specht. Es el hijo del entonces vicepresidente de la petrolera estatal venezolana Pdvsa y presidente de su filial en la Argentina, Diego Uzcátegui Matheus, despedido por el presidente Hugo Chávez tras desatarse el escándalo.

Es, además, uno de los siete pasajeros que viajaron con Guido Antonini Wilson en aquel vuelo, contratado por la petrolera estatal argentina Enarsa, que llegó al Aeroparque el 4 de agosto pasado: aquel viaje de los 800.000 dólares hallados en una valija que, desde entonces, nadie asume como propia.

“No podría explicarte [eso] ahorita porque no tengo permiso de mis abogados”, se excusó Uzcátegui minutos después, ante una consulta de La Nacion. Sostuvo también que no está escondido, sino en Caracas, Venezuela, donde, dijo, todavía no recibió “ninguna citación” de la justicia argentina.

Una de las hipótesis de los investigadores es que el “maletero” de los US$ 800.000 no sería Antonini, sino otro pasajero de aquel vuelo. Con él, desde Caracas, viajaron Uzcátegui y tres funcionarios de Pdvsa: Nelly Cardozo Sánchez (asesora jurídica), Ruth Behrends Ramírez y Wilfredo Avila Driet (de Protocolo).

A ellos se sumaron los funcionarios argentinos que rentaron el jet privado: Claudio Uberti (mano derecha del ministro Julio De Vido para Venezuela); su secretaria, Victoria Bereziuk, y el presidente de Enarsa, Exequiel Espinosa, además de los pilotos Gerardo Sánchez y Daniel Pucciarelli.

Tanto en Caracas como en Buenos Aires, una sospecha apunta a Uzcátegui como el verdadero portador de los dólares. Pero esa posibilidad no sólo fue negada a La Nacion por el propio Uzcátegui, sino también por fuentes muy cercanas a Antonini ante la consulta de este diario. “No. Es mucho peor que eso y más complicado“, explicó, en una charla reciente, un familiar que habla con él todos los días.

Poco después llegó un mensaje. “Quiero que Hugo Alconada me contacte”, pidió un correo enviado desde una casilla de Internet al Servicio al Lector de LANACION.COM. “Es muy importante. Mi teléfono [ ] o mi e-mail [ ]. Sólo quiero hablar con él”, decía el texto.

LA NACION logró verificar que ese número de Venezuela era de Uzcátegui hijo, tras consultar con un amigo de él. El número le pertenece desde antes de aquella madrugada fatídica de agosto.

Este diario llamó entonces a ese número.

-¿Hola?

-Hola. Busco al señor Daniel Uzcátegui.

-Soy yo. ¿Con quién hablo?

La conversación se pierde en los minutos siguientes por la mala señal. LA NACION le pide a Uzcátegui que lo llame desde otro teléfono, uno fijo, para que se escuche mejor.

Llama tres minutos después. El número quedó registrado en el celular de este corresponsal. Tiene prefijo de Venecia, Italia.

-Hola. ¿Se escucha mejor? -pregunta Uzcátegui, al reanudar su diálogo con LA NACION.

-Sí. ¿Y usted me escucha?

-Sí. ¿Usted estuvo hablando con el “Gordo”?

-¿Con quién?

-Con Antonini.

-No le voy a decir con quién hablo o con quién dejo de hablar. Disculpe la franqueza, pero yo no hablo de eso; es parte de mi trabajo

-No… Sí, lo sé. Lo entiendo. Dígame de qué quiere hablarme.

-¿La maleta era suya?

-Es un tema delicado. No puedo hablar. Tengo que consultar con mis abogados.

-¿Entonces para qué estamos hablando?

-Es que estoy en contacto con el “Gordo”. Pero se imagina que no puedo hablar mientras el caso no esté cerrado.

-¿Dónde está usted: en Venezuela?

-Sí.

-Pues en la Argentina lo están buscando y dicen que usted está escondido.

-Es mentira que esté desaparecido. Estoy a la luz pública y no tengo nada que ocultar.

-Entonces, ¿la valija era suya?

-La valija no era mía. ¡Claro que no!

-Antonini me dijo que la valija no era de él; que él es inocente y que algún día todo se sabrá. Y un familiar de él me dijo que tampoco era de usted. ¿De quién era, entonces?

-No podría explicarle ahorita porque no tengo permiso de mis abogados. Pero esto se va a solucionar pronto. Yo estoy a la orden de los fiscales.

-Si es así, ¿por qué no va a la Argentina y declara ante la Justicia?

-No voy a la Argentina porque no me llegó ninguna citación.

-Pero es público y notorio que lo están buscando. Salió en los medios y usted debe de estar al tanto de eso

-No me llegó ninguna carta del fiscal.

-¿Dónde está: en Caracas?

-Sí, en Caracas. Pero si seguimos lo que dice la prensa, que acá es muy amarillista Todo lo que buscan es para dar más revueltas.

-Pues a mí lo único que me interesa es de quién era la maleta y a quién iba esa maleta. Quiero saber el origen y el destino de esos fondos.

-Déjeme que hable con mis abogados. Vamos a hablar esta noche. ¿Le parece?

-¿El número de donde me está llamando de dónde es? Empieza con el prefijo internacional 39 [Italia].

-No; es uno que le sale a usted, pero lo llamo de una línea privada de Venezuela. Hablemos esta noche.

dimanche 13 janvier 2008

Conexion: Guido Antonini - La ex-Jueza Carolina Colin-Antonini y el FBI



Carolina Colin-Antonini no defenderá a su hermano

Después de algunos días de silencio informativo el caso Antonini vuelve a ser noticia. De una parte, Globovisión reveló que “el hombre de la valija” ha creado una nueva empresa en Miami (ver video) mientras que El Nuevo Herald informó de que una hermana de Antonini es una reconocida abogada y ex-Juez entre la comunidad hispana de Georgia (EE.UU). Sin embargo, no defenderá a su hermano.

Fuentes anonimas aseguran que la ex-jueza Carolina Colin-Antonini habia contactado numerosas veces a Franklin Duran, uno de los socios de su hermano Guido, al parecer muchas de las conversaciones ocurrian bajo un tono bastante tenso.

¿De que hablo la hermana de Antonini Wilson con Franklin Duran? Fuentes indican que se trataba de $4 millones que Guido Antonini Wilson le debe al empresario Venezolano.



Reporte de Gerardo Reyes en El Nuevo Herald sobre la hermana de Antonini:

El nombre de su hermana Carolina Colin-Antonini fue motivo de celebración en la comunidad hispana en Estados Unidos al convertirse en el 2001 en la primera mujer latina que ocupó un cargo de juez en el estado de Georgia.
Los periódicos más importantes de Atlanta y la cadena CNN reportaron el logro de la abogada venezolana, experta en temas de inmigración, cuando fue nombrada jueza estatal a cargo de casos de tránsito y de audiencias de causa probable.
Colin-Antonini, quien vive en Atlanta, dijo a El Nuevo Herald que no considera prudente hablar sobre el proceso de su hermano, pero advirtió que no será su abogada en el caso de la extradición de Guido solicitada por el gobierno argentino a Estados Unidos.

”Yo soy una simple abogada de derechos humanos”, escribió en inglés Colin-Antonini en uno de varios correos electrónicos. ”Nunca aceptaría representar a nadie en asuntos de extradición, especialmente a alguien a quien quiero profundamente. Está por fuera de mi especialidad”, agregó.

La abogada explicó que más allá del ”amor incondicional y apoyo” a su hermano ”y nuestra completa credibilidad en él, su carácter y su inocencia”, no puede entregarle a los medios más información.

Su hermano Guido está en Miami a la espera de ser notificado de una solicitud de extradición presentada por el gobierno argentino luego de que se le decomisó un maletín con unos $800,000 a su arribo al aeropuerto de Buenos Aires en un vuelo ejecutivo la madrugada del pasado 4 de agosto.

El silencio de Guido sobre el origen y el destinatario del dinero ha generado una avalancha de especulaciones que incluyen versiones sobre colaboraciones para la campaña presidencial de Cristina Fernández de Kirchner, negocios de armas y pagos de sobornos.

La noticias en torno al caso han afectado la delicada salud del padre de los Antionini, Guido, quien vive con su hija Carolina.
A mediados de junio del 2001, la familia, en cambio, recibió una noticia para celebrar: el nombramiento de Colin-Antonini como la primera mujer hispana que ocupa el cargo de juez en la historia de Georgia.

”La oportunidad es probablemente el mejor regalo que la comunidad le puede dar a un individuo”, dijo entonces Colin-Antonini después de prestar el juramento. “Recibo esta oportunidad humildemente y con gratitud”.

Colin-Antonini renunció al cargo de juez el año pasado para dedicarse a la práctica privada y a impartir clases de Inmigración en la facultad de Derecho de Georgia State University donde es profesora adjunta.

”Represento a inmigrantes desde la perspectiva de los derechos humanos de la ley de inmigración como el asilo, la convención contra la tortura, etc, y ésta es mi pasión realmente”, explicó la abogada. “Georgia no es como Miami. Los latinos aquí todavía tienen una cuesta arriba”.

Nacida en Venezuela, Colin-Antonini se mudó a Atlanta cuando tenía 19 años. Vivió junto a su madre Beverly Wilson, quien es estadounidense. Estudió Derecho en la universidad donde ahora lo enseña. Al graduarse se dedicó al consultorio clínico de los Servicios Sociales Católicos de Atlanta y después se vinculó a la oficina Cohen & Associates para luego abrir su propio bufete.

dimanche 23 décembre 2007

Involucran en Miami al director de la DISIP


ARTICULO

La presidenta argentina jura cumplimiento a la constitución y las leyes del país.

Antonini en la Casa Rosada tras escándalo
El director de los servicios de inteligencia del gobierno de Venezuela participó en una operación de encubrimiento, falsedad e intento de soborno para evitar que el empresario Guido Antonini Wilson revelara la fuente y el destino de unos $800,000 que le fueron confiscados en Argentina en agosto, según una acusación formal de un gran jurado de Miami revelada ayer.

La acusación omitió mencionar una ''campaña presidencial argentina'' como beneficiaria de los pagos tal y como lo hizo el agente del FBI que preparó la denuncia criminal radicada en Miami el pasado 12 de diciembre y que precedió a la formulación de cargos.

El fiscal del caso Tom Mulvihill llego incluso a asegurar, en una audiencia de notificación de cargos contra los acusados, que se trataba de la campaña presidencial de la actual presidenta argentina, Cristina Fernández, lo cual desató una crisis diplomática entre Buenos Aires y Washington.

Aunque el nombre del jefe de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención, Disip, Henry Rangel Silva, no es mencionado en el encausamiento y no aparece en la lista de acusados, allí se afirma que el funcionario llamó a Antonini para informarle que se había enterado de sus inquietudes luego de que un emisario de la Disip se reunió con el empresario en Miami.

Otro detalle novedoso de la acusación es que no aclara si el maletín confiscado pertenecía o estaba en poder de Antonini, como se afirmó en el affidavit del FBI.

En un cuidadoso lenguaje, el documento acusatorio se limita a afirmar que la aduana argentina confiscó el dinero durante una pesquisa al equipaje de los pasajeros entre los cuales estaban funcionarios de la petrolera venezolana PDVSA y Antonini.

El encausamiento de ayer precisa y amplía los hechos de la denuncia criminal en los que se basó la fiscalía federal para formular los cargos contra:

Moisés Maionica: Abogado venezolano con conexiones con la Disip; arrestado.

Antonio José Cánchica Gómez: emisario de la Disip; fugitivo.

Rodolfo Wanseele Paciello: ciudadano uruguayo residente de Miami, contratado para hacer contravigilancia; arrestado. Su liberación bajo fianza está en discusión.

Franklin Durán: Acaudalado empresario petrolero, urbanizador y comerciante de implementos de seguridad; arrestado.

Carlos Kauffmann: Empresario venezolano millonario propietario de una empresa de petroquímica; arrestado.

Todos fueron acusados de confabularse para actuar como agentes del gobierno de Venezuela sin autorización de Estados Unidos en una operación que pretendía mantener en silencio a Antonini y borrar la trayectoria del dinero confiscado en Argentina.

Antonini fue detenido brevemente en el aeropuerto de Jorge Newbery de Buenos Aires en la madrugada del 4 de agosto luego de que intentó ingresar con una valija que contenía unos $800,000 sin declarar.

Tras el fiasco en Argentina, Antonini regresó a su residencia en Key Biscayne la segunda semana de agosto y partir de esa fecha empezó una serie de conversaciones telefónicas y reuniones con los acusados, estas últimas en cafeterías y restaurantes del sur de la Florida.

El encausamiento no explica en qué fecha fue que Antonini empezó a cooperar con las autoridades. La primera reunión, según la acusación, se produjo el 23 de agosto en el restaurante Jackson Steakhouse de Fort Lauderdale donde Durán, Kauffmann y Maionica le informaron del destino del dinero.

Aunque la denuncia del FBI afirmaba originalmente que en esta reunión Kauffmann sugirió que la vida de los hijos de Antonini estaría en peligro dependiendo de sus decisiones, la acusación no citó ese incidente que fue utilizado por el fiscal del caso para solicitar la negativa de libertad bajo fianza de Kauffmann.

Sólo se afirma que Kauffmann dijo que a Venezuela no le convenía que Antonini tuviera ''problemas'' con ese país.

Durante la segunda reunión, realizada 7 de septiembre, en el mismo restaurante, Durán le advirtió a Antonini que las autoridades venezolanas ``no confiaban en él y sospechaban que Antonini estaba hablando con las autoridades de Estados Unidos''.

Para esta fecha, varias columnas de rumores de la prensa de Venezuela reportaban que Antonini estaba cooperando con el FBI.

Aparentemente la desconfianza fue superada tanto por los acusados como por el gobierno de Venezuela pues Maionica, mediante varias conversaciones telefónicas, organizó una reunión entre Antonini y Cánchica Gómez, emisario de la Disip.

A estas alturas, afirma la causa, Maionica le había confesado a Antonini que su participación en toda esta operación comenzó luego de una conversación que mantuvo en forma simultánea en tres líneas con el vicepresidente de Venezuela y el director de la Disip.

Culminada la entrevista entre Cánchica y Antonini, Maionica le anunció a Antonini que recibiría una llamada de un hombre que se identificaría con el código de Arvelo. Agrega la acusación que el 6 de anoviembre a las 4:16 pm. Antonini recibió una llamada de un individuo que se identificó con el código acordado y le comentó que ya estaba enterado de todas sus ''inquietudes'' gracias a la visita de su emisario. A las seis de la tarde y dos minutos de ese mismo día, Maionica llamó a Antonini y le dijo que Arvelo era el director de la Disip.

El siguiente paso de la operación, agrega la acusación, fue el encubrimiento de la trayectoria del dinero mediante la confección de documentos falsos.

En ese punto, el FBI intervino y arrestó a los acusados que afrontan una pena de prisión hasta 10 años.

GERARDO REYES
El Nuevo Herald
AP

Washington Post dice que caso Antonini podría perjudicar imagen de EE UU



23 de diciembre, 2007 | 12:16 pm -

ARTICULO

El diario considera que esto podría ocurrir si la fiscalía de Florida no demuestra que existe un vínculo entre el gobierno de Venezuela y la campaña de la presidenta argentina

La imagen de Estados Unidos puede deteriorarse en América Latina si resultan falsas las acusaciones de la fiscalía de Florida sobre la vinculación de Venezuela y Argentina en el caso de la maleta con 800.000 dólares, afirmó hoy un artículo publicado en la portada de The Washington Post.

"Si Estados Unidos no demuestra definitivamente que existe un vínculo entre el gobierno de Venezuela y la campaña de la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, su reputación en América Latina podría sufrir un duro golpe", escribió el Post.

El influyente matutino norteamericano agregó que si la acusación es cierta, "entonces la nueva presidenta podría comenzar su período de cuatro años de mandato bajo una nube negra".
El diario afirma que la idea de una trama apoyada por los Estados Unidos para influenciar las políticas regionales es muy atractiva en una parte del mundo donde algunas llamadas "teorías de conspiración" --como el apoyo estadounidense a dictaduras militares en los años '70-- han sido confirmadas en el tiempo. "Pero mientras el camino de Antonini continúa revelándose, tales alegatos no son aún del todo claros", escribe.
Para cerrar, el Post cita a un analista político diciendo: "Creo que la gente debe tomar un paso atrás, calmarse y respirar profundo. Esto claramente es un escándalo con implicaciones muy serias, pero aún hay muchas preguntas sin responder."