mercredi 23 janvier 2008

Duro enfrentamiento en la OEA provocó apoyo de Venezuela a las Farc

ARTICULO

"Cómo puede un país que dice cooperar en la lucha contra el narcotráfico, apoyar las actividades terroristas y narcotraficantes de las Farc", dijo, en tono airado, Embajador de E.U. ante el organismo.

La sesión extraordinaria, en la que participaron los embajadores de los estados miembros de la OEA, fue convocada por Venezuela para protestar por las declaraciones del zar antidrogas de Estados Unidos, John Walters, durante su visita a Colombia, en las que acuso a Chávez de facilitar el tráfico de drogas hacia Europa y Estados Unidos.

Jorge Valero, embajador de Venezuela en la OEA, aseguró que esto es un plan de imperio que busca erosionar la credibilidad ética y política de Chávez.

Dijo que E.U. no tiene autoridad moral para erigirse en tribunal moral del mundo en materia de drogas. Recordó que sigue siendo el mayor consumidor de sustancias ilícitas del mundo y que son escasas las capturas de miembros de bandas del narcotráfico que se producen en ese país.

Valero hizo un recuento de los logros de la lucha antinarcóticos en su país en los últimos años y recordó que E.U boicoteó la compra de aeronaves que Venezuela iba a hacer España, precisamente para ejercer un mayor control en su espacio aéreo en el Caribe.

El embajador de E.U. en la OEA, Robert Manzanero, elevó aún más el tono de la disputa y dijo que lo que Estados Unidos ha encontrado en Venezuela no es cooperación, sino resistencia y constantes ataques como el de Valero.

Dijo que la lucha de Venezuela contra el narcotráfico falló y mencionó que de unas 27 toneladas métricas de droga que salían desde Venezuela en el 2004, se pasó a 120 toneladas en el 2007.

En tono irónico, se pregunto por qué el apoyo a las Farc de un gobierno "tan supremamente comprometido con la lucha contra el narcotrafico".

Aprovechó para irse lanza en ristre contra Nicaragua, que en una asamblea pasada acusó a E.U. de ser el principal terrorista del mundo.

Manzanero consideró desafortunado que Nicaragua y Venezuela ataquen a E.U. para defender a organizaciones terroristas como las Farc, el Eln y Al qaeda.

Luego tomaron la palabra otros embajadores: Nicaragua apoyó a Venezuela y volvió a pedir el estatus de beligeracia para las Farc, a lo cual el embajador de Colombia, Camilo Ospina, dijo: "así como Colombia respeta a otros países, le pido a Nicaragua que se abstenga de intervenir en los asuntos de Colombia".

Brasil, Bolivia, Costa Rica, Uruguay y Paraguay pidieron bajarle a los calificativos e insultos contra jefes de estado, porque no contribuye a solucionar un problema que es de todos.

Argentina tomo partido por Venezuela, al catalogar como inapropiadas y sin fundamento las apreciaciones del Zar antidrogas de E.U.

Otros países insistieron en que este tipo de problemas debe manejarse a través de los mecanismos contemplados por la OEA, entre ellos el Mecanismo Multilateral de Evaluación (MEM), diseñado para medir los progresos de países en la lucha contra las drogas.

SERGIO GÓMEZ MASERI

Corresponsal de EL TIEMPO

Washington

Un ex rehén venezolano relata su desgarradora vivencia



ARTICULO

CASTO OCANDO
El Nuevo Herald

Ha pasado ya una década desde que lo secuestraron y permaneció en cautiverio durante un año, sometido a torturas por guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, pero el venezolano Francisco S., de 50 años, todavía sufre las secuelas físicas, sicológicas y financieras.

Cuando llegó a Miami en 1999, más de un año después de ser secuestrado, era un hombre destruido físicamente, lo había perdido casi todo, desde su familia hasta el considerable patrimonio que consiguió reunir con su trabajo.

Su ocupación como ejecutivo de ventas le obligaba a movilizarse por toda Venezuela. Durante un viaje a San Antonio de Táchira, decidió visitar a un amigo enfermo en Cúcuta, Colombia. A su regreso, su vehículo fue interceptado por el ELN junto a una veintena más. De inmediato todos fueron llevados a camiones en medio de empujones y golpes, y encapuchados para que no reconocieran el lugar a donde iban a ser llevados.

''Tuve la mala suerte de que me confundieron con un concejal o un alcalde de la región que ellos estaban buscando'', dijo Francisco en una conversación con El Nuevo Herald, en la que por primera vez relató con extrema cautela su testimonio, por temor a ser identificado.

Desde que fue obligado a subir al camión del ELN, fue golpeado brutalmente, perdió dos dientes y casi se quedó sin conocimiento. ''Era apenas el principio de la tragedia que me esperaba'', contó.

Su odisea lo dejó con desgarramiento de órganos internos, sin dentadura y sin segmentos completos de las encías y la mandíbula inferior; quedó casi ciego con las dos córneas laceradas, fracturas en manos y pies, y en un estado cercano a la locura.

Adicionalmente, la familia debió vender todas sus propiedades, vehículos, joyas, vaciar cuentas bancarias y pedir dinero prestado para pagar cerca de $800,000 a los captores del ELN, que habían exigido inicialmente $3 millones por el rescate.

''La experiencia por la que atravesó [Francisco] fue de mucho sufrimiento'', dijo Abby Alexander, la directora del Centro de Sobrevivientes de la Tortura de la Florida (FCST), que ayuda a numerosos sobrevivientes de conflictos políticos y militares en todo el mundo, principalmente de América Latina.

El largo relato de la odisea de Francisco, a ratos escalofriante y difícil de imaginar, coincide en detalles de lo que han contado otros secuestrados, en especial la ex congresista colombiana Consuelo González de Perdomo, liberada recientemente por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), junto con su compatriota Clara Rojas, por mediación del presidente venezolano Hugo Chávez.

La ex parlamentaria denunció la semana pasada que la guerrilla mantiene encadenados a sus rehenes mientras los traslada por la selva, con especial énfasis en los militares y los policías retenidos.

''Nosotros caminábamos por la selva, encadenados. Eramos tres o cuatro siempre encadenados. Nunca nos soltaban las cadenas. Tenía que defecar al lado de donde comía y dormía'', relató Francisco, que caminó con cadenas durante casi todo su cautiverio, después que intentó escapar.

Estuvo a punto de que lo mataran cuando uno de los jefes se dio cuenta de que no era el funcionario público que buscaban.

''Mátalo'', ordenó el jefe a secas. Se salvó porque le dijo a sus captores que era un millonario hombre de negocios.

''No era verdad, pero tenía que ganar tiempo'', explicó.

Un emisario del ELN dio a uno de sus familiares en un encuentro imprevisto en Caracas las coordenadas para comunicarse a través de una frecuencia de radioaficionado.

Entretanto, seguían los movimientos incesantes por la selva colombiana. Con frecuencia cambiaba de grupo y de repente las viejas caras desaparecían. ``Después me enteré que los secuestrados son vendidos a otros grupos del ELN, las FARC o incluso a cambio de droga, como simple mercancía''.

Francisco aseguró que trató de escapar del control en 11 ocasiones, pero siempre fue recapturado, debido a su estado de debilidad y a sus pies fracturados.

Entonces venían los duros castigos. ''Me golpeaban hasta dejarme en el suelo. Una vez me quitaron las uñas de los dos pulgares y de los dedos gordos del pie. El dolor era terrible'', recordó.

Los guerrilleros armaban los campamentos en zonas rodeadas de minas explosivas, para evitar que los rehenes se escaparan. Francisco dijo que una vez le tocó dormir ``con una granada en los pies''.

Cada 15 o 20 días, ``torturaban a alguien en específico, le tomaban fotos y las enviaban a los familiares pidiendo el rescate''.

Cuando le tocó su turno, le pidieron que se desnudara y lo obligaron a fotografiarse en una posición grotesca, para enviarle la imagen a sus familiares. ''El objetivo era impactar e intimidar para que pagaran el rescate rápido'', acotó.

La alimentación era tan deficiente que se vio obligado a comer todo lo que pudiera ser fuente de proteínas.

''Muchas veces comí cucarachas en la selva, insectos. No saben a nada'', confesó.

Francisco había leído la famosa historia de Papillón, el célebre preso francés que logró escapar de una prisión de máxima seguridad en la Guyana francesa.

''Si Papillón se salvó comiendo insectos, yo también me puedo salvar'', pensó.

Para quebrarlo sicológicamente le hacían simulacros de asesinato y fusilamientos a los secuestrados, en ocasiones con resultados mortales.

Una vez le hicieron un simulacro de fusilamiento a un rehén y, por error, uno de los guerrilleros le disparó con su FAL y casi partió en dos al secuestrado. ``Yo estaba a su lado y ví todo''.

Al cabo de un año, la familia logró pagar el rescate, pero cuando lo iban a liberar, le suministraron una droga conocida como burundanga, que lo mantuvo en un estado de inconciencia durante meses.

Gracias a varios contactos y amigos cercanos, fue trasladado a Miami para ser sometido a varias operaciones de reconstrucción y un prolongado tratamiento siquiátrico.

Francisco aseguró que le hicieron cuatro operaciones para reconstruirle los dientes y la mandíbula, y otras cuatro para reparar las córneas y las fracturas en pies y manos.

Mientras estuvo cautivo, su hermano mayor murió de un infarto y su familia quedó en la ruina.

Vivió de contribuciones privadas y la caridad hasta que hace tres años, comenzó a trabajar como ejecutivo de ventas.

En el 2004, un juez de Miami le garantizó la protección bajo la Convención contra la Tortura, luego de un juicio para demostrar que la guerrilla colombiana lo torturó.

Según su abogado, Joshua Brader, debió reunir un extenso dossier sobre su caso, uno de los más difíciles que le ha tocado enfrentar.

''Nunca había visto un caso como este, la evidencia es aterradora. Es la historia de como el reino del terror de la guerrilla destruye la vida de un ser humano'', dijo Brader.

Diez años después, Francisco dijo que no puede olvidar los peores momentos que vivió durante su cautiverio. ''La guerrilla es la barbarie'', comentó.

Francisco teme que infiltrados de la guerrilla en Miami puedan matarlo si se identifica públicamente. ''Esa gente está aquí, actúa desde aquí'', afirmó.

mardi 22 janvier 2008

ANTONINI CREA NUEVA EMPRESA EN FLORIDA

Foto de Antonini Wilson. Reaparece de compras como que si nada


ARTICULO

Antonini, el hombre que entró la maleta de los 800 mil dólares en Argentina, fotografiado por una pareja de venezolanos a su salida de un supermercado en la ciudad de Fort Myers (estado de Florida), a 240 kilómetros de su casa en el complejo residencial Ocean Club, de Key Biscayne. El hombre que podría contar si realmente es de él la famosa valija y a quién estaba destinado el dinero, y establecer si era para la campaña presidencial de Cristina Kirchner. De quien dice Victoria Bereziuk, que si estuvo en la Casa Rosada. Sigue… Martha Colmenares

El escándalo de la valija con los 800.000 dólares
Reapareció Antonini: está cerca de Miami
Lo fotografió una pareja de venezolanos que lo reconoció
Martes 15 de enero de 2008
La Nación. Argentina.

WASHINGTON.– Uno de los misterios que rodean a Guido Alejandro Antonini Wilson, el hombre que desató un escándalo al ingresar en la Argentina una valija con 800.000 dólares, se reveló ayer, al menos por unas horas: está en Florida. Y el domingo, para más datos, lo pasó en Fort Myers, a 240 km de Miami. Camina por las calles, tranquilo, y hasta hace personalmente sus compras en una conocida cadena de supermercados.

Su paso por esa ciudad de la costa oeste de Florida quedó registrado en dos fotos tomadas por un matrimonio venezolano que lo reconoció y esperó a que saliera del local para retratarlo con la cámara de baja resolución de un teléfono celular. LA NACION las obtuvo a través de un tercer venezolano y consultó al entorno directo de Antonini, que confirmó su veracidad.

“Sí, estuvo allí. Pero por el día”, comentó a LA NACION un familiar que habla con él a diario. Las dos fotos que así lo atestiguan lo muestran saliendo de Costco, un supermercado de rebajas y productos al por mayor. En el carrito hay unos pocos artículos.

El hombre que podría contar si realmente es de él la famosa valija y a quién estaba destinado el dinero, aparece algo más delgado. Y, cuentan, está molesto por las acusaciones que le llueven desde Buenos Aires y Caracas, donde sabe que lo definen como “traidor”. El considera a su vez que él fue el traicionado, según relata su entorno. Pero no detalla por quiénes.

Por sobre todo lo demás, sin embargo, Antonini vive triste, hastiado de no poder pasar más tiempo con su familia. Viven en casas separadas. Su mujer y sus hijas continúan radicadas en Key Biscayne, sobre la costa este de Florida, mientras que él estuvo el domingo en la costa opuesta del estado, en las afueras de Fort Myers, una ciudad de 50.000 habitantes más conocido por su aeropuerto regional.

Antonini aparece solo en las fotografías, sin su esposa, Jacqueline Regnault, ni sus hijas, menores de edad. Pero una mujer, quizá su mujer, lo habría acompañado al supermercado, aún cuando salieron por separado. El se dirigió a un auto, en el parque de estacionamiento frente al local.

En las imágenes tampoco se notan custodios, aun cuando la Fiscalía Federal oficializó que declarará como testigo central en el juicio oral contra sus ex socios Carlos Kauffman y Franklin Durán y otros dos acusados, el abogado venezolano Moisés Maionica y el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello.

Los cuatro se encuentran detenidos y hoy desfilarán por la Corte Federal en Miami. Se los acusa de ser agentes de Venezuela en Florida para convencer a Antonini que callara “el origen y el destino” de los 800.000 dólares.

Con su teléfono celular en la mano derecha y un papel en su izquierda, quizá la lista de compras, el “maletero” aparece ajeno al caso. Viste pantalones anchos y remeras de cuello redondo y tonos apagados, un vestuario similar al de las pocas fotos que se le conocían hasta ahora, de sus pasos por Uruguay junto al gobernador chavista del estado venezolano de Cojedes, Jhonny Yánez Rangel, y por las carreras de autos para aficionados en Europa.

Las fotos corresponden al Costco en las afueras de Fort Myers llamado Gulf Coast Town Center. Está ubicado sobre la costa oeste del estado de Florida, a 240 kilómetros de su casa en el complejo residencial Ocean Club, de Key Biscayne.

Ante la consulta de LA NACION, la primera reacción de su entorno fue consultar cómo se obtuvieron las fotos, ante el temor de un eventual seguimiento clandestino. Luego se relajó, pero poco, atento a la consecuencia de su difusión pública.

“Lo traicionaron”

“En cuanto las publique, Antonini volverá a mudarse”, anticipó el miembro de su entorno. “Lo que hace no es por venganza porque lo traicionaron [desde que se desató el escándalo en Buenos Aires]. Sólo quiere proteger a su familia”, insistió la fuente.

Por el contrario, Antonini es consciente de que sus ex socios lo consideran un “traidor” y que muchos de sus amigos en la Argentina y Venezuela ahora lo ignoran, cuando no lo niegan. “Suele repetir que está solo, dice que está «en un mundo sin familia», y en «otro lado», que tampoco detalla demasiado”.

A su mujer y sus hijas las ve poco, según reconstruyó LA NACION. Depende de los parámetros de seguridad disponibles. Así es cómo las primeras semanas tras regresar a Florida se instaló otra vez en el Ocean Club, pero luego también se movió por Fort Lauderdale y, desde entonces, se ignoraba su paradero. Hasta ayer.

Por Hugo Alconada Mon
Corresponsal en los Estados Unidos

lundi 21 janvier 2008

Acusan a Chávez de suministrar balas a las FARC y el ELN



ARTICULO

GONZALO GUILLEN
El Nuevo Herald

CARTUCHOS PARA fusiles AK capturados por la policía colombiana en Medellín a finales de septiembre del 2006.
Venezuela suministra un flujo continuo de municiones para los cerca de 15,000 fusiles AK que poseen las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), revelaron a El Nuevo Herald fuentes colombianas de inteligencia militar.

La denuncia se basa en los decomisos de municiones a los grupos guerrilleros en las regiones del nororiente del país, fronterizas con Venezuela, y en el testimonio de desertores de ese grupo guerrillero.

Las fuentes aseguraron que no sabían si ese suministro ``es consecuencia de la creciente corrupción que existe entre las fuerzas militares y de policía de Venezuela o si se trata de una política de Estado del presidente Hugo Chávez''.

Román Ortiz, catedrático español y coordinador de seguridad y postconflicto de la Fundación Ideas para la Paz, declaró a El Nuevo Herald que ``si las FARC consiguen munición la capacidad operativa de varios frentes importantes mejoraría''.

``Parece claro que las FARC han encontrado facilidades para operar en Venezuela y que usan el territorio venezolano como punto de tránsito de narcóticos y armas y para establecer bases de entrenamiento''.

El suministro de munición venezolana ha sido revelado ''más 10 miembros de las FARC'' de un grupo de 95 fugado de esa organización en lo que va del año, aseguraron las mismas fuentes.

La única fábrica en Sudamérica que produce munición calibre 7.62 x 39mm para el AK es la estatal Compañía Anónima Venezolana de Industrias Militares (CAVIM).

Citando fuentes de inteligencia militar y diplomáticas europeas, el diario español El País publicó el 16 de diciembre un reportaje que alega que la cooperación de Venezuela con las FARC es ``extensa y sistemática''.

El reportaje, titulado El narcosantuario de las FARC, afirma: ``Lo que aseguran un diplomático europeo y diversas fuentes oficiales a las que ha tenido acceso El País es que existe complicidad y compenetración de elementos importantes del Estado que preside Hugo Chávez en las actividades mafiosas y militares de la organización guerrillera más antigua del mundo.

La conclusión a la que un diplomático europeo y todas las fuentes oficiales consultadas han llegado es que la complicidad es activa y constante a niveles operativos''.

Los AK de las FARC y el ELN usan la misma munición de los 100,000 AK-103 y AK-104 que compró Venezuela.

Un comunicado del Departamento de Defensa de Estados Unidos, advirtió entonces: ``La compra ha creado interrogantes sobre el propósito final [de las armas]. Nuestra preocupación con esta compra de armas aumenta dada la tolerancia de Venezuela ante grupos como las FARC, el ELN y otros''.

Hasta que Venezuela comenzó a surtir de munición a las FARC y el ELN, estas dos guerrillas y los paramilitares, que tienen aproximadamente otros 5,000 AK, debían conseguirlos los cartuchos en el mercado negro, a un precio que podía llegar a $5.

La escasez y la carestía obligaron a estas organizaciones a restringir al máximo posible el uso de su parque.

Según las fuentes de inteligencia consultadas, las FARC compran la munición venezolana a precios que no superan 50 centavos por unidad y ''hay indicios'' que también ``reciben suministros gratis''.

La mayor parte de la munición 7.62 x 39mm de las FARC y el ELN provenientes de Venezuela e incautadas en Colombia han caído principalmente en los fronterizos departamentos colombianos de Norte de Santander y Arauca, aseguraron las fuentes de inteligencia militares consultadas, que pidieron no ser identificadas porque no estaban autorizadas a comentar sobre el tema.

Uno de los primeros decomisos, de 8,500 cartuchos de munición 7.62 x 39. supuestamente venezolano cayó en poder de la Policía en mayo del 2006.

El mayor decomiso de municiones supuestamente venezolanas para fusiles AK practicado últimamente por el Ejército colombiano fue de medio millón de proyectiles, cerca al pueblo de El Billar, departamento de Caquetá.

Este golpe, en que también se incautó munición de otros calibres, aniquiló en el 2005 la capacidad de fuego del poderoso Bloque Sur, comandado por ''Joaquín Gómez'', que ha vuelto a usar sus fusiles AK con munición que ``se cree que está llegado de Venezuela''.

En el 2005, por orden del presidente Hugo Chávez, el Ministerio de Defensa de Venezuela compró 100,000 fusiles automáticos AK-103 y AK-104 y municiones --en cantidades no reveladas--, a la firma rusa Rosoboronexport, que ya ha recibido en su totalidad.

Próximamente, además de la fábrica de municiones, entrará en funcionamiento en Venezuela una planta de ensamblaje de fusiles AK-103 con capacidad para producir cerca de 25,000 unidades al año.

Chávez optó por comprar el parque AK-103 y 104 frente a otros productos bélicos que utilizan los principales ejércitos regulares en el mundo.

El Plan de Consolidación Estratégica de las Fuerzas Armadas 1998-2007, un informe oficial secreto que determinaba el tipo de armamentos que debería tener Venezuela, consideraba que el parque existente de los viejos fusiles belgas FAL, calibre 7.62 x 51mm, debían sustituirse por un arma moderna calibre 5.56 x 45mm, por tener mejor alcance, precisión y maniobrabilidad en el combate.

Tan pronto se adoptó la decisión de adquirir fusiles modernos calibre 5.56 x 45mm, la Dirección de Armamento de las Fuerzas Armadas Nacionales (DARFA) invitó a 17 compañías de todo el mundo a presentar sus fusiles automáticos. Nueve firmas lo hicieron: el FN FNC, belga, que ya se usa en Suecia e Indonesia; los modernos AK-101 y AK-102, versiones mejoradas del AK; el versátil AUG australiano, que ya usaba la policía secreta venezolana; los Galil AR y SAR NATO, israelíes, entre otros.

Sin embargo, el propio Chávez rechazó la amplia gama de modernos y versátiles fusiles calibre 5.56mm y tomó la decisión de comprar los modelos AK-103, versión estándar, y AK-104, versión compacta, ambos calibre 7.62 x 39mm.

Este tipo de munición sólo la siguen usando los ejércitos más atrasados del Tercer Mundo y grupos irregulares, como las FARC, el ELN o Sendero Luminoso.

Chávez renovó cerca de 60,000 fusiles FAL calibre 7.62 x 51mm que Venezuela había comprado a Bélgica en los años 50 y 60. Otros fueron fabricados por CAVIM en los años 70.

Se cree que algunos FAL que recientemente han sido encontrados en poder de las FARC con los números de serie borrados también provienen de Venezuela.